Turismo / Capital regional dice ser “una gran ciudad” que crece y crece… Pero ojo: su progreso no está exento de serios problemas Reportaje Especial: "¿Qué te pasa Temuco?" Lunes 14 de Septiembre del 2009
Replicamos reportaje publicado en Revista Enfoque, en su edición número 53
"Las calles donde el joven Pablo Neruda fue incitado a escribir por la mismísima Gabriela Mistral; el pueblito donde nació El Temucano, Julio Martínez, Marcelo Salas y Muebles Rosen, hoy experimenta,-según una influyente parte de la población-, una especie de "crisis de identidad"…Como si la adolescencia le hubiera pegado fuerte, transformando a Temuco en un paciente con problemas de adaptación; trastornos que afectarían su fama; además de poner en riesgo su futuro y posicionarla como una ciudad de extremos, de polos opuestos y marcados contrastes…
Muchos chilenos aún no entienden cómo la capital de La Araucanía se convirtió en un boom, un activo polo de desarrollo cuyo crecimiento parece no tener techo, al igual que su población estudiantil (uno de cada 10 habitantes está en la educación superior). Acaba de inaugurar su doble vía de acceso (ya tenía by-pass), tiene un estadio mundialista techado, lujosos edificios y malls, parque industrial y tecnológico, casino de juegos, hoteles 5 estrellas, congresos internacionales y hasta un Mundial de Fútbol en su bitácora. Ello se suma a la próxima inauguración de estacionamientos subterráneos y de un nuevo aeropuerto internacional en las cercanías de Freire… "Yo recomiendo vivir en Temuco… Es una ciudad amable en sus dimensiones y distancias, ubicada en un punto estratégico… Creo que es más ciudad que Puerto Montt, no tiene la belleza de Valdivia, pero es más grande y tiene mucho más servicios", señala Gonzalo Verdugo, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Mayor, quien ha dirigido varios estudios sobre la calidad de vida de los temuquenses. "En Temuco está todo pasando" , afirma el director ejecutivo de la Corporación para el Desarrollo de La Araucanía, Diego Benavente: "Destaco el proyecto Temuco UniverCiudad, el nuevo hotel Casino Dreams, la Temporada Cultural del Teatro Municipal (el mejor de Latinoamérica dicho por la jazzista internacional Lenny Andrade), una entrada norte de doble vía expedita; ENELA, el encuentro empresarial más grande de las regiones… y suma y sigue… Todo lo cual nos hace pensar que Temuco sea el que la lleve en el sur de Chile. Además, contribuimos a atraer gente y turistas como puerta de entrada al sur patagónico y austral", complementa el líder regionalista, uno de los miles de profesionales que eligió esta ciudad para vivir junto a su familia.
Crecimiento Acelerado
Retrocedamos apenas 128 años en la historia… Cuando el valle situado entre el Cerro Ñielol y el Río Cautín era un sitio baldío, que aún no pertenecía a Chile, debido a que todos los intentos de colonización fracasaban en manos de fieros guerreros mapuche… Pocas décadas antes, un ciudadano francés se había proclamado "Rey" de La Araucanía, avisorando muy buenos tiempos para toda esa bella zona, entonces bautizada como "La Frontera"…. Solamente una expedición militar (1881) a cargo de Manuel Recabarren permitió fundar un fuerte en Temuco, e iniciar una pacificación que luego traería gran desarrollo y bonanza gracias al ferrocarril, que posibilitó una agricultura y un comercio poderoso. De ahí en más, el pueblo conoció de progreso, grandes casonas, avenidas glamorosas y notorios contrastes raciales. Los colonos alemanes, italianos, franceses, suizos y españoles compartieron las calles con chilenos recién llegados, pero también con comuneros mapuche que llevaban siglos viviendo en las cercanías, los cuales hasta hoy se abastecen o venden productos en Temuco, convertida actualmente en una gran urbe, una ciudad en constante cambio, de ésas que sus propios habitantes desconocen a veces.
Inauguración del Estadio Germán Becker, Temuco
El peak del progreso pareció llegar hace una década, cuando figuraba en la revista internacional Outside (junio 1997) como "uno de los 10 mejores lugares para vivir en el mundo, junto a Nueva York y Vancouver", con un crecimiento sostenido que rápidamente la transformó en una de las ciudades emergentes a nivel latinoamericano, una verdadera moda, que ostentaba una calidad de vida envidiable. El boom atrajo a profesionales de distintos lugares, quienes hicieron crecer su población y ocuparon tierras fértiles para construir miles de casas, a lo que se sumó una gran inmigración desde los campos. En la actualidad, muchísimos habitantes de otras comunas de La Araucanía trabajan o pasan el día en la capital regional, que soporta diariamente a casi medio millón de personas… El doble de su población… Y eso que es una ciudad relativamente pequeña en tamaño. Pero no todo es tan fantástico… Los tiempos están cambiando. "Las calles donde el joven Pablo Neruda fue incitado a escribir por la mismísima Gabriela Mistral; aquel pueblito donde nació El Temucano, Julio Martínez, Marcelo Salas y Muebles Rosen, hoy experimenta,-según una influyente parte de la población-, una especie de "crisis de identidad"… Como si la adolescencia le hubiera pegado fuerte, transformando a Temuco en un paciente con problemas de adaptación; trastornos que afectarían su fama; además de poner en riesgo su futuro y posicionarla como una ciudad de extremos, de polos opuestos y marcados contrastes… Ya no son los sofocantes calores del verano y los intensos fríos de invierno (típico de Temuco), sino la falta de liderazgos, de soluciones, integración cultural, cultura cívica y desarrollo sustentable, lo que actualmente preocupa a quienes han formado familia y echado raíces en una de las urbes con mayor potencial del país.
¿Cuál es el Diagnóstico?
Encuestando a importantes actores locales, es fácil distinguir los síntomas que hoy tienen a este paciente "bajo observación" (nadie se atreve a decir que sufre una enfermedad grave tampoco). Según el Centro de Estudios Ciudadanos (CEACIS), entidad que ha hecho varias denuncias nacionales, el principal problema que actualmente enfrenta Temuco es la contaminación, que ya está haciendo tristemente famosa a esta urbe, a tal punto que ha superado varias veces la norma permitida, incluso mucho más que Santiago. El propio Dr. Ricardo Celis, presidente del CEACIS y ex Intendente Regional, ha denunciado públicamente la falta de voluntad política para financiar el Plan de Descontaminación: "Años atrás logramos que fuera declarada zona saturada, ello posibilitó regular el uso de la leña, que es el principal combustible calefactor de las familias del sur; sin embargo, increíblemente hoy no existen recursos para fiscalizar que se use leña seca, por lo que el plan de descontaminación es letra muerta, con el consiguiente perjuicio para Temuco y todos sus habitantes", señala el ex director del Servicio de Salud y candidato a diputado por Temuco y la vecina comuna de Padre Las Casas. Los reclamos contra la polución ya no serían por un tema estético, sino porque aún no se asume que se está ante un grave problema de salud pública, que requiere de medidas urgentes: "Produce más muertes, más enfermedades cardiorrespiratorias, menos días de trabajo… En abril el déficit del Transantiago fue de 58 millones de dólares… Y acá pretenden descontaminar dos comunas en 10 años, con 30 millones… No es creíble", señala molesto el Dr. Celis. Al deterioro en la calidad del aire, la ciudad ha sumado una serie de hechos noticiosos de connotación negativa; desde las protestas y actos de violencia en el marco del conflicto mapuche (aunque la mayoría no sería cometido por gente de la etnia), hasta las magras cifras obtenidas en los indicadores de desarrollo, principalmente por estar inmerso en una región con altísimos niveles de pobreza, marginalidad y desigualdad. Algo que no todos quieren ver. Según Mauricio Partarrieu, director de estudios de la Universidad Mayor sede Temuco y un experto en mediciones, la ciudad no detiene su ritmo de progreso; sin embargo y pese al gran desarrollo, aún no se logra conciencia de ese crecimiento, como sí ocurrió en años anteriores: "Si consideramos el INACER, hay algo totalmente contradictorio… desde el año 1996 al 2003 no se superaron los 20 puntos de crecimiento….. En tanto, desde el 2003 al 2008 hubo 28 puntos, vale decir, se creció mucho más; pero la gente en su conciencia recuerda mejor el crecimiento de antes... Hoy es el desempleo el que crece fuertemente, pero la percepción de la gente es positiva, todos creen que Temuco superará bien esta prueba…" Partarrieu llama la atención sobre cómo este optimista crecimiento ha afectado la personalidad de los temuquenses. Según él, la ciudad aún mira mucho hacia Santiago, por lo que cuesta encontrar una identidad clara: "Los referentes locales son muy pocos, la mayoría de los líderes están en Santiago y la gente sigue formándose opinión o sacando ideas de los diarios nacionales y de la TV abierta", ello determinaría copiar conductas o estilos de vida no aptos para la geografía sureña; así, -siempre muy modernos y muy top-, los temuquenses ven día a día cómo sus emprendimientos locales, las tradicionales casonas alemanas y sus barrios históricos son reemplazados por centros comerciales o cadenas nacionales… De hecho, muchas empresas y algunos medios de comunicación han centralizado sus operaciones en Santiago.
¿Temuco: Gran Ciudad?
Frontis del Hotel & Casino Dreams Temuco
Quien acuñó dicho slogan fue el ex Alcalde Francisco Huenchumilla, quien hoy postula a Senador. Según el connotado político, se ha progresado mucho, pero aún hay tareas pendientes: "La verdad es que Temuco todavía está en el subdesarrollo, hemos avanzado mucho en varios aspectos, pero aún queda bastante trabajo… Yo creo que es muy importante identificar nuestras potencialidades. Temuco no posee puerto, ni tampoco tenemos grandes industrias, somos una ciudad de servicio y es en ese ámbito en el que nos tenemos que desarrollar. Aquí existen muchas instituciones de educación superior y debemos aprovechar todo lo que ello significa. Si sabemos sacar lo mejor de la ciudad vamos a lograr un desarrollo más armónico". El arquitecto Gonzalo Verdugo, director de la Escuela de Arquitectura de la U. Mayor coincide en gran parte del análisis: "Hay segregación de barrios, la línea del tren divide, la ciudad no ha logrado mirar hacia el Río Cautín y hacerlo parte del paisaje, con los cerros y volcanes… Las calles no están hechas para acoger el crecimiento de la ciudad, el cerro Ñielol está subexplotado…. Hay pocas ciudades que cuentan con un parque natural de esta magnitud y Temuco no le ha sacado partido", señala el académico. Otro de los problemas que mantiene ocupados a los temuquenses es en la fuga de talentos. Pese a ser un centro universitario importante a nivel país (con postgrados y doctorados), a la ciudad le cuesta retener a los mejores puntajes o generar puestos atractivos para sus 30.000 egresados por año. "Temuco es una ciudad de servicios, con barrios históricos interesantes, que está empezando a tener una gran consolidación universitaria, con servicios de esparcimiento como el casino, los malls, la vida cultural…. La ciudad está cambiando constantemente, necesita cosas de buen nivel, museos, galerías de arte, centros culturales, equipamiento público y privado que resuelva las necesidades; especialmente de la gente joven, que emigra, porque Temuco no les ofrece infraestructura o panoramas de su interés", afirma el arquitecto Gonzalo Verdugo, quien contrasta esto con la creciente vida bohemia y panoramas nocturnos, que han hecho más entretenida a una ciudad que había logrado mantener un look más bien conservador. Las cifras no mienten, por lo que parece correcto decir que Temuco sigue siendo un polo de desarrollo emergente, pero también es la capital de una región empobrecida y que mira los ranking nacionales desde abajo. Sus contrastes son históricos, sus contradicciones son más recientes y guardan similitud con los conflictos que experimenta cualquier joven; muestra una metrópolis cosmopolita por un lado y por otro un pueblo adolescente que enfrenta su propia crisis... El gran desafío pasaría por poner antes del crecimiento físico, el cuidado del patrimonio y la identidad, en armonía con el medio ambiente y sobre todo con la paz social necesaria para compartir un territorio común. Una ciudad, cuya breve historia sabe de conflictos y desencuentros, pero también de consensos y éxitos que la han llevado a liderar el desarrollo de la zona sur.